ADN: aval a la extracción compulsiva pero con límites

La Cámara Nacional de Casación Penal avaló ayer la extracción sin consentimiento de muestras biológicas a Marcela y Felipe Noble Herrera, hijos adoptivos de la dueña del diario Clarín, Ernestina Herrera de Noble, para la comparación de ADN con muestras del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) y determinar si fueron apropiados en la dictadura militar. Sin embargo, impusieron una limitación: los datos se podrán entrecruzar con material genético de desaparecidos hasta mayo y julio de 1976, fechas de la presunta adopción de su hija e hijo, respectivamente. El período dispuesto sólo permitiría comparar entre 23 casos e impediría saber, por ejemplo, si Marcela es Clara Anahí, la nieta que busca Isabel "Chicha" Chorobick de Mariani -robada en noviembre de ese año. Abuelas de Plaza de Mayo analiza si apelarán la última parte de la decisión ante la Corte Suprema o aceptan la resolución para que se concrete la medida que se exige en la causa abierta desde hace una década.
La decisión fue informada ayer en los tribunales de Comodoro Py, donde la sala II de la Cámara rechazó el recurso de casación formulado por los abogados apoderados de los Noble contra la decisión de la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín, que había confirmado la decisión de la jueza de primera instancia, Sandra Arroyo Salgado. Esa magistrada había dispuesto hacer lugar a la medida de prueba solicitada por la querella de Abuelas, disponiendo la extracción directa.
Sin embargo, los camaristas Raúl Madueño, Luis García y Guillermo Yacobucci decidieron limitar el cotejo del ADN con los del BNDG de acuerdo a las fechas que figuran en el expediente de adopción presentado por Ernestina de Noble.
En la resolución, el tribunal dispuso “reformar el alcance de la decisión recurrida, limitando la comparación de los perfiles de ADN obtenidos de las muestras de Marcela Noble Herrera a los perfiles de ADN de las muestras aportadas al Archivo Nacional de Datos Genéticos por parientes de personas detenidas o desaparecidas -con certeza- hasta el 13 de mayo de 1976”.
Y también “limitando la comparación de los perfiles de ADN obtenidos de las muestras de Felipe Noble Herrera a los perfiles de ADN de las muestras aportadas a ese archivo, por parientes reclamantes con relación a personas detenidas o desaparecidas -con certeza- hasta el 7 de julio de 1976”.
Los camaristas argumentaron que esas fechas figuran en el expediente judicial como la primera vez en que ambos bebés fueron llevados frente a la ya fallecida juez Ofelia Hejt, para iniciar los trámites de guarda y adopción por parte de la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble, lo que -según los jueces- certifica que pasada esas fechas los hermanos ya habían nacido.
Esas partidas son las que fueron cuestionadas por el juez Roberto Marquevich en 2002. En ellas consta que Herrera de Noble dijo a la justicia que había encontrado a Marcela en una caja de cartón en la puerta de su casa y que Felipe fue entregado al juzgado por una joven de 25 años -que luego resultó tener un nombre inexistente.

LAPSO. El período de tiempo dispuesto para la comparación con el BNDG, sólo permitiría el cruce de datos genéticos con una mínima cantidad de casos, que según indicó la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, serían los de las familias de 23 nietos apropiados.
Al salir de tribunales, la Abuela apuntó: “Nos estamos valiendo de cosas hechas en la dictadura por una jueza que entregó chicos, que borró identidades y fraguó todo con una mujer que dio versiones totalmente equivocadas y fraudulentas”.
Chicha Mariani recordó que la decisión la dejó afuera de la comparación, lo que no le permitiría saber si Marcela es su nieta Clara Anahí, robada el 24 de marzo de 1976 por los esbirros de Miguel Etchecolatz y Ramón Camps luego del ataque de fuerzas conjuntas a la casa de su hijo y su nuera en calle 30, entre 55 y 56.
 "La decisión deja al margen a Chicha (Mariani) como a un montón de abuelas", razonó ayer Alejo Ramos Padilla, abogado de la abuela platense que ayer analizaba qué medidas tomar.
Chicha recordó el caso de la nieta recuperada Paula Logares, quien “fue inscripta (por sus apropiadores) con dos años de diferencia”.
FUENTE: Diario Diagonales (La Plata).
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