A ponerla - FM Raíces Rock 88.9

miércoles, 10 de abril de 2019

A ponerla

Leo Fusero nos trae la columna semanal de Economía en Cartón: Detrás del Humo del Choripan, con un amplio análisis del contorno político argentino.


En las elecciones de octubre la sociedad argentina se apresta a elegir quién será el encargado de decidir de qué forma el Estado Nacional se hará cargo del desastre de la administración macrista. La discusión de fondo es quién será el tomador de decisiones desde el poder central que emita la factura y que sector social va a poner la guita para pagar la fiesta del casino amarillo. Al próximo gobierno, sea del signo político que fuere,  le tocará afrontar vencimientos de deuda por U$S 150.000 millones (que representan 50% más que toda la obra pública, desde centrales nucleares y satélites hasta cordones cuneta, de los 12 años K). Divididos en 4 años, los pagos a realizar solo en concepto de deuda son de U$S 19.000, U$S 34.000, U$S 52.000 y  U$S 44.000 respectivamente. Los dos primeros años equivalen a las reservas totales del país y el tercero se fuma las reservas él solo. Los pagos a afrontar solo en 2022 equivalen al paquete completo de ayuda del FMI y sugieren que el 73% de las exportaciones deben destinarse a saldar deuda. La deuda externa ya implica un 85% del PBI (cuando la yegua chorra lo dejo en 52%), unos U$S 330.000 millones de dólares, que además está nominada en esa moneda. La deuda en dólares es más del 60% de la deuda total, cuando no llegaba al 27% con la esquizofrénica de Tolosa. Eso explica el riesgo país, no las chances electorales de Cristina. Sin acceso a los mercados voluntarios de crédito, refinanciar la deuda a la fuerza o defaultearla son las únicas opciones que le quedan al gobierno que suceda al mafioso. Las políticas que decida el futuro gobierno deben leerse en clave de distribución de costos de la fiesta, porque cuando se dice que el Estado va a compensar, subsidiar o subvencionar, se está eligiendo cual será el destino de los fondos que la sociedad genera, y a quién beneficia. Quién paga y quién cobra.

La última medición oficial indica que esta sociedad cuenta con 16 millones de pobres, 4 millones nuevos solo en 2018, y con una pobreza creciente, que comparada trimestre contra trimestre, que es como debe hacerse, da 35.9%, y no 32% como informaron los diarios. La indigencia alcanza a 7.4%, que en criollo indica que hay 3 millones de personas que sufren el hambre a diario. En resumen el macrismo deja 500 pobres nuevos y un millón y medio de dólares más de deuda por hora.

Con ese marco, el futuro tomador de decisiones nacional deberá hacer malabares para generar políticas de alivio social sin contar con un mísero peso en la billetera. Son varios los sectores sociales que esperan la ayuda del Estado, y el caso paradigmático es el de los tomadores de créditos hipotecarios UVA. Esta radio escribió sobre el tema (http://www.fmraicesrock.org/2017/11/la-casa-del-primer-chanchito.html). En Noviembre del 2017 esta radio informaba que “la deuda puede haberse multiplicado por tres, lo que la tornará impagable para los nuevos propietarios”. También preveía cual sería la solución para la situación que propondrían los deudores, al indicar que “Hay una esperanza generalizada en los que tomaron estos créditos. Creen que en caso de que la inflación no baje y la insolvencia se convierta en un problema generalizado, el Estado va a terminar respondiendo como sucedió tras la crisis de 2001 con la pesificación asimétrica: o sea, se va a buscar la manera de que sea el Estado el que tome esa deuda de las familias”. En La Plata, el grupo de deudores UVA están representados por Diego Spinedi, ingeniero en sistemas y docente. Él mismo reconoce que votó a Macri, que ahora les recomienda a sus hijos emigrar, dice que no le interesa la política (al mismo tiempo que pide una ley al congreso, que está lleno de políticos, para que le alivien la situación de su crédito) y que en un balotaje entre Cristina o Macri no votaría a ninguno de los dos (https://ar.radiocut.fm/audiocut/diego-spinedi-siempre-es-hoy-radio-del-plata/). El problema que tenía Diego, que gozaba de una buena vida, vacacionaba religiosamente y ahorraba según su propio testimonio, es que necesitaba comprar una casa más grande ya que sus dos hijos dormían en la misma pieza. Se lanzó a los créditos UVA, seguramente sin leer lo que publica esta radio marginal, pero creyendo en Martín Tetaz, columnista del Diario El Día, TN y Clarín, que en Abril del 2018 le informaba que “ los UVA son la mejor medida económica de los últimos 70 años” y que “quién sacó un crédito UVA hace dos años hizo un buen negocio” (https://www.eldia.com/nota/2018-4-1-2-8-30-la-ilusion-monetaria-de-los-creditos-uva-politica-y-economia).  Si no fue bajo el influjo de Tetaz y Clarín, quizás se haya convencido mirando el programa de Mirtha Legrand donde  Mariano Otálora, licenciado en administración de empresas con especialización en planificación financiera personal y coautor del libro “Créditos UVA, la guía definitiva”,  informaba que “Los créditos UVA funcionan bien, no son los mejores créditos que podría haber en Argentina, pero es un excelente crédito para la situación actual del país. Yo le recomendé a mis hermanos que sacaran este crédito”. Además de los hermanos de Mariano, que lo deben estar puteando en 600 idiomas, unas 170.000 familias siguieron los consejos de estos gurúes, que los arrastraron al infierno hipotecario. La mayoría debe a los bancos públicos, que fueron los que otorgaron el 70% de los créditos UVA.

Llegada la hora de pagar la fiesta, se disparan los pedidos de auxilio. En un país quebrado, endeudado y donde 3 millones de personas sufren hambre todos los días, ¿es justo que el Estado destine fondos a ayudar a los tomadores de crédito? Si la información sobre el peligro de los mismos estaba disponible, como lo demuestra el artículo de esta radio, ¿no sería justo considerar que estas personas hicieron un mal negocio y dejarlos que quiebren como quiebra cualquier empresario al que le va mal? Si es por culpa del Estado que esta gente no puede pagar, ya que la inflación y la devaluación fueron generadas por las políticas del gobierno, ¿no sería igualmente válido que los millones de desocupados y las miles de PYMES que quebraron por culpa de las mismas políticas pidan un subsidio al Estado? ¿Tienen más derecho los hijos de Diego a tener cada uno su pieza que los millones de niños que no tienen para comer? ¿Por qué el Estado debe ayudar a gente que hizo un mal negocio y no a aquellos que siguen alquilando sin ayuda de nadie? ¿No tienen los últimos el mismo derecho a la vivienda? ¿No se está premiando al especulador riesgoso y castigando al que tomó mejores decisiones? ¿Hay que destinar parte de los impuestos que paga un habitante de villas al comprar leche para que Diego pague su casa más cómoda? Que el Estado se haga cargo de sus créditos es “Esa salida peronista por la que rezan los votantes macristas”, como informaba esta radio. El testimonio de Diego indica la imposibilidad que las clases medias tienen para identificar que el problema son ellos, su voto y su ceguera ideológica, que les hace besar la mano del amo y defenestrar al que los ayuda. “El otro problema que tiene la esperanza de un mesías salvador de ahorros es que ya tiene un caso testigo. Quién aseguró los ahorros previsionales argentinos, al eliminar las AFJP y pasarlos al Estado, evitando el robo de las jubilaciones de una generación, hoy está preso. Fue Boudou el que aseguró que sea el Estado el que pague todas las jubilaciones, independientemente del defalco que habían sufrido sus cajas privadas. Su prisión fue festejada por los mismos que dentro de poco rezarán y pedirán que alguien desde el Estado les salve el ahorro de su vida, o sea, su casa” informaba esta radio. Hoy es un senador K, Federico Susbielles, el que presentó un proyecto para declarar por ley la emergencia en el tema y el grupo de legisladores de Cambiemos el que evita tratarlo. Pero Diego, en un balotaje entre Cristina y Macri, no vota a ninguno. A ponerla entonces. 

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