La flauta - FM Raices Rock 88.9

viernes, 16 de noviembre de 2018

La flauta

Economía en Cartón; detrás del humo del choripan. Una nueva columna de Leo Fusero para El Bondi de la 88. 


Mientras participaba en el campeonato de asado de obra, el Ceo Nacional declaró que no podría dormir por más de tres semanas debido a un partido de fútbol. La actividad que estaba desarrollando y el grado de insomnio que le produce el fútbol son muestras claras, si hacía falta más, de que el hijo bobo no tiene la más mínima idea de la realidad, con la cual no conecta ni siquiera cuando desde el exterior le avisan que su gobierno, el peor de la historia moderna nacional, va derecho a la catástrofe.

La calificadora de deuda Fitch bajó su visión del país a “negativa” porque aseguró que la situación local es “dramática” y que la “inestabilidad económica será intensa”. El mismo FMI pareció acordar con estas posturas al asegurar que el cumplimiento del programa financiero del macrismo “no es cumplible en alto grado”, ya que considera preocupante cuando la relación Deuda/PBI es superior al 70%, pero proyecta que supere el 80% a fin de este año y no descarta que se aproxime al 100% en 2019. Es decir, el mismo FMI está dando por descontando que la cesación de pagos es inevitable.

A pesar de haberle dado el paquete de ayuda económica más importante en la historia del organismo, el FMI tiene bien claro que entre noviembre de este año y diciembre del que viene vencen $83.000 millones de dólares de deuda, de los cuales el FMI prestará  solo $36.000.  De donde saldrán los $47.000 millones restantes y no el fútbol, debería ser la preocupación que deje insomne al capobastone, ya que dichos vencimientos caen dentro de su gobierno. Para el que viene, que tendrá que afrontar vencimientos por $130.000 millones (un tercio del PBI nacional) está claro que solo le queda el infierno. 

Para agregar leña al fuego, los datos oficiales del gobierno argentino estiman que se habría duplicado la fuga de capitales en el primer semestre de 2018 respecto de igual período del año anterior, con lo cual donde obtener la suma de dólares necesaria para pagar la deuda más los dólares necesarios para alimentar la fuga hacen que El Mago Sin Dientes caliente motores como reemplazo del ministro de economía.  A estas presiones normales dentro el modelo económico de saqueo y dolarización que impuso el macrismo, hay que sumarle el fantasma del populismo, cuya pollera santacruceña hace temblar a inversores y grandes empresas como la luz mala a los niños. La combinación de los tres factores produce pólvora en el ambiente mientras Mauricio prende un cigarrillo. La compra compulsiva de dólares que escasean va a desolar la economía argentina, cuyos poderosos tienen la sana costumbre de ganar en pesos, comprar dólares y fugarlos. El total de activos de los argentinos que habrían salido del país entre 1991 y 2012 alcanza los $380 mil millones de dólares. En Brasil, los flujos que habrían salido del país entre 1960 y 2012 excederían los $400 mil millones de dólares. Un país que es 6 veces la economía argentina fuga la misma cantidad en el doble de tiempo. Su burguesía no es menos antinacional que la Argentina, solo que reinvierte sus ganancias en el mismo país porque tiene mercado interno, algo que a Macri le suena a negro villero tomando vino en una esquina sin cordón de algún barrio del conurbano. 

Como ironía del destino, los taxistas que votaron en bloque al gobierno amarillo se desayunaron que su archienemigo, Uber, declaró que el país donde más creció fue Argentina, donde ya tiene un millón de usuarios activos y más de sesenta mil choferes. En 1284 la ciudad de Hamelín estaba infestada de ratas. Un día apareció un desconocido que ofreció sus servicios a los habitantes del pueblo. A cambio de una recompensa, él los libraría de todas las ratas. El desconocido flautista empezó a tocar su flauta, todas las ratas salieron de sus cubiles y agujeros y empezaron a caminar hacia donde la música sonaba. Una vez que todas las ratas estuvieron reunidas en torno al flautista, éste empezó a caminar y todas las ratas le siguieron al sonido de la música. El flautista se dirigió hacia el río Weser y las ratas, que iban tras él, murieron ahogadas. Quizás sea hora de cambiar el dial en los taxis, porque las voces de Baby Echecopar, Lanata o Longobardi parecen salir de la misma flauta. 

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